¿SE PUEDE SER REBELDE Y FORMAR PARTE DEL SISTEMA?
Kathleen Hanna es una obra pretenciosamente punkie sobre un grupo de amigas obsesionadas con el movimiento Riot Grrrl.
Tienen un grupo de punk/rock y se autoexplotan para ser alguien en la industria musical. ¿Se puede ser rebelde y formar parte del sistema?
La pregunta es: ¿qué queda de nosotras en una sociedad que vive obsesionada con la producción de una identidad que debe ser un producto de consumo? Queremos que nos miren, pero ¿nos dejamos observar?

















